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Un puente
solidario entre Italia y Argentina
Entre las variadas experiencias de trabajo conjunto que surgieron
en este tiempo, se destaca el Programa de Ayuda Humanitaria
en el Sector Salud que fue impulsado por la Región
italiana de Friuli, Venecia y Giulia en convenio con Cáritas
Italiana. Cáritas Argentina asumió la tarea
de coordinación general del mismo y se puso al servicio
de las 30 diócesis que lo integraron. El desafío
fue enorme: si bien existía la intención de
la donación y los criterios para distribuir los fondos,
era necesario crear el modo de funcionamiento para asegurar
una administración transparente, una metodología
común y una comunicación fluida entre los responsables
de las organizaciones intervinientes.
Mucho más
que medicamentos
El espíritu de la iniciativa no apuntó a la
donación únicamente, sino que a partir de la
necesidad buscó propiciar el trabajo conjunto y coordinado
entre las asociaciones friulanas de Argentina, las Cáritas,
las farmacias y otras organizaciones relacionadas con el área
de la salud. Los voluntarios de las farmacias parroquiales
y diocesanas también tuvieron un rol fundamental en
el acompañamiento y contención de quienes se
fueron acercando en busca de ayuda. Asimismo, se realizaron
talleres de capacitación para compartir con los participantes
del programa el sentido profundo de lo que se pretendía.
Una representante de Cáritas Merlo Moreno expresó,
"en los criterios expuestos
coincidíamos con lo que queremos lograr en nuestro
trabajo: en la relación de solidaridad, no es ´yo
te doy´, sino caminamos juntos".
Implementación
del programa
Las farmacias o dispensarios parroquiales funcionan desde
hace tiempo en muchas Cáritas y son la expresión
de la solidaridad que se hace gesto concreto. En los últimos
años, fueron creciendo como gran red de contención
de quienes sienten el desamparo de un Estado ausente, atendiendo
a un promedio de 100 personas por día en algunos casos.
Al momento de surgir el programa y frente a la creciente cantidad
de personas que se acercaban diariamente, muchas de ellas
estaban por cerrar por falta de medicamentos. Valía
la pena asumir el esfuerzo organizativo que implicaba participar
del mismo. Cristina, responsable de un dispensario de la arquidiócesis
de Buenos Aires se refirió a esta situación:
"Aquí veo como
a la terrible pobreza se agrega el sufrimiento de la enfermedad.
Pienso muchas veces lo difícil que debe ser tener un
hijo enfermo y no poder comprarle un medicamento. Respecto
del programa, cada día le vamos tomando mejor la mano.
Es un gran alivio saber que ahora podemos decirle sí
a mucha más gente a la que antes no podíamos
ayudar".
Disposición
a trabajar en conjunto
Para la entrega de los medicamentos, las Cáritas diocesanas
recibieron un fondo que fueron manejando según la necesidad.
Localmente, licitaron el suministro de los medicamentos en
una o más farmacias guiados por el criterio del menor
costo y la disposición a trabajar en conjunto. Al ser
consultada sobre el programa, una farmacéutica asesora
de la red de Merlo Moreno dijo: "sentimos
que en esta situación, nosotros como profesionales
también tenemos que tomar la iniciativa y brindar mayor
servicio".
Por otro lado, las asociaciones friulianas
tuvieron, principalmente, la misión de estar atentas
a quienes en sus comunidades pudieran necesitar algún
tipo de medicamento u otra ayuda sanitaria contemplada en
el programa. También fueron parte de la cadena de difusión
del mismo y trabajaron conjuntamente con las Cáritas
diocesanas desde el momento de recibir al paciente hasta la
autorización final y suministro del medicamento. "Este
programa -expresó un referente friuliano- mantiene
la dinámica de nuestra comunidad en la que pretendemos
moldear la propia subjetividad a partir de las exigencias
colectivas".
Testimonios
de esperanza
No se trata donantes y beneficiarios, sino de hermanos que
comparten los mismos dolores y juntos construyen la esperanza.
En Avellaneda, Segundo recibe una jubilación
de 150 pesos que destina a la comida de sus tres nietos: "Valoro
mucho a toda la gente que trabaja acá, ellos sufren
con nuestro dolor y por eso nos entienden".
En Paraná, la familia de Aldana
recibió el botón para implantárselo a
esta beba de un año y medio que sufre de reflujo. Después
de seis meses de pérdida de tiempo por la burocracia,
el cuadro se vio agravado por trastornos neurológicos
congénitos y una epilepsia. Aldo, su abuelo, está
agradecido y espera que Aldana se recupere.
María, es voluntaria de una parroquia
de Merlo y vive del plan Jefes y Jefas. Su hija Mónica,
asistente dental desocupada, sufre de artrosis reumatoidea
desde hace 8 años. La única esperanza para que
pudiera recuperarse era colocar una prótesis en su
rodilla.
El 2 de diciembre la operaron. Continúa
su recuperación favorablemente: "Tuve
la pierna en una flexión de 40 grados durante un año.
Yo me imaginaba el resto de mi vida con la pierna así.
Hasta que por fin dimos con este médico que me operó.
En casa no teníamos la posibilidad de comprar los clavos,
pero cuando mi mamá me dijo que los podíamos
conseguir por Cáritas, lloré y lloré...
Ahora espero volver al barrio para decirles a todos lo que
tengo guardado en el corazón, un gracias enorme".
1er. Encuentro Interregional de Salud
en Formosa
La salud en manos de la comunidad
Participaron las Cáritas de Resistencia,
Goya, Iguazú, Posadas, Paraná, Santo Tomé,
San Roque, Corrientes y Rosario. El eje convocante fue "Salud
en manos de la comunidad", incluyendo temáticas
como capacidad familiar de estimulación al desarrollo
y trato familiar saludable.
Asimismo, durante esos días se
trató de profundizar sobre aquellos aspectos obstaculizadores
de la salud en la vida social. El cuidado de la salud de los
ciudadanos requiere la ayuda de la sociedad para lograr las
condiciones de existencia que permiten crecer y llegar a la
madurez, como por ejemplo, el alimento y vestido, la vivienda,
la enseñanza básica, el empleo, entre otros.
La salud
Esta concepción apunta no sólo al bienestar
del cuerpo, sino también al bienestar de la mente,
del alma y de la sociedad. Es decir, que el acento está
dado también en generar un ambiente propicio para el
desarrollo de las personas como búsqueda de la armonía
y el bienestar en relación al medioambiente y entre
los hombres.
Andrea, compartió la experiencia
que están realizando en la diócesis de Posadas
desde hace 8 años: "Nuestro marco conceptual es
el de la promoción humana, rescatando los valores y
la dignidad de la persona. Por eso, trabajamos desde la prevención
y la promoción, no tanto desde la enfermedad".
El P. Juan Carlos Belgrano, director de esa Cáritas,
agregó: "También reflexionamos sobre lo
que hace a problemáticas concretas como la violencia
familiar y la estimulación temprana desde el contacto
cotidiano con el otro. De hecho nos fuimos replanteando las
mismas organizaciones si somos sanas o no".
El programa
En la búsqueda de apuntalar la diversidad de acciones
que se vienen realizando en el marco de otros programas, y
a fin de garantizar la sustentabilidad de los mismos, esta
iniciativa de Xunta de Galicia es más que la entrega
de medicamentos o la asistencia sanitaria directa. En este
sentido, Andrea expresó: "nosotros, en el marco
del programa regional NEA, estamos trabajando la salud desde
una visión integral: estar bien uno mismo, con Dios
y con el hermano, con todo lo que me rodea".
También se incluyen propuestas
educativas y capacitadoras que permitan mejorar situaciones
alimentarias, causales predominantes de la vulnerabilidad
en la salud, fomentar conductas de higiene, preventiva de
enfermedades, y producción de elementos sanitarios
y de higiene domésticos elaboradas por las mismas comunidades
a bajos costos.
"En las capacitaciones venimos elaborando
materiales que puedan ser de fácil replicación.
Por eso, se están haciendo juegos para trabajar y descubrir
los valores de las plantas de los alimentos, cartillas que
ayuden a la comprensión de determinados contenidos
necesarios para pensar un ambiente sano. Este material se
realiza para los referentes que animan los centros, pero están
hechos de tal manera que puedan ser trabajados desde la mismas
comunidades: en la escuela, las madres, etc" expresa
el P. Juan Carlos Belgrano.

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