|
PLAN DE INCLUSIÓN
EDUCATIVA EMAÚS
Es un modelo de abordaje
socioeducativo y pastoral, que camina junto a las comunidades
con alta vulnerabilidad social, promoviendo sus derechos y
sus responsabilidades para procurar su desarrollo humano integral.
Ejes
transversales que animan el Plan
• Pedagogía pastoral,
la pedagogía de Jesús, que se define como el
reconocimiento de obras, palabras, gestos y acciones, destinadas
a los excluídos de ese tiempo nos marcan un modo, un
estilo pastoral.
• Integralidad, como un modo de abordar una realidad
que se presenta cada vez más compleja, cambiante y
dinámica; evitando la fragmentación para que,
a nivel local -diocesano/parroquial- implementemos una estrategia
educativa.
• Gradualidad, como proceso a desarrollar paulatinamente
en un lapso de tiempo para monitorear procesos y obtener resultados
a mediano plazo.
• Transferencia al territorio, como proceso de apropiación
de modelos de abordaje y procedimientos de los diferentes
actores en el nivel local.
El
plan prioriza
• El conocimiento como un
modelo imprescindible para desarrollar integralmente la dimensión
humana.
• El fortalecimiento de las organizaciones comunitarias,
para que puedan recuperar su representatividad y generar un
mayor protagonismo.
• La transferencia de herramientas que facilita mayores
niveles de autonomía de las personas y organizaciones
y la capacidad para interactuar con el contexto e interpretar
críticamente la realidad.
• La creación de espacios de trabajo articulados
hacia la gestión asociada entre diferentes actores,
recreando lazos en el ámbito local.
Con el propósito
de favorecer una educación dinamizadora de la inclusión
social se retoma en este Plan, los aportes de la Asamblea
Federal 2006, que se operativizan en las siguientes estrategias:
• Generar
procesos de inclusión social.
• Promover el protagonismo de los pobres, fortalecer
la familia y la comunidad local.
• Favorecer una formación integral y una capacitación
permanente de los agentes de Cáritas desde una perspectiva
pastoral, incorporando el voluntariado joven.
• Impulsar “acciones signo” a nivel nacional.
Aplicación
del Plan en 32 Diócesis - 19 Provincias Argentinas
• 58 Espacios
Educativos (“territorios con acciones”)
• 32 Asistentes Técnicos Locales
• 18.681 destinatarios de las acciones
• 3.238 niños y jóvenes becados
• 966 familias becadas, con reuniones de capacitación
• 322 jóvenes mochileros con 3.164 niños
beneficiarios
• 22 proyectos innovadores en marcha
• 62 Becarios Terciarios-Universitarios
• 1.367 voluntarios
• 6 Encuentros nacionales y 11 encuentros regionales
• 583 beneficiarios promedio por territorio |