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Foro de ciudadanía
Para Cáritas, ser ciudadanos implica
la voluntad de trabajar por el bien común, estar al
servicio del reconocimiento efectivo de la dignidad de la
persona y de la solidaridad entre los hombres y las comunidades.
El III Foro Nacional de Ciudadanía,
realizado en julio en San Miguel, dejó entre sus frutos
una fuerte interpelación a las experiencias de ciudadanía
que se están desarrollando en distintos lugares del
país.
El clima de reflexión y discernimiento permitió
mirar con la ayuda de Dios, el tiempo presente y cómo
profundizar la responsabilidad de cada comunidad comprometida
en la transformación de la realidad. "Buscamos
impulsar el anuncio del Evangelio y la práctica de
la Iglesia que promueve la participación y la incidencia
en la construcción de la sociedad justa a la que aspiramos",
dijo Mons. Jorge Casaretto en su exposición.
La participación de representantes de otras pastorales
permitió analizar la experiencia de incidencia en articulación
con otros, como signo testimonial de unidad en contextos de
fragmentación del tejido social. En este sentido, Virginia
Azcuy, una de las oradoras del Foro, destacó que "seguimos
siendo capaces de producir incidencia en la medida que seamos
capaces de inspirar nuevos modos de vida social, de vida comunitaria,
de relaciones interpersonales y grupales".
Trabajar por la inclusión social es un desafío
necesario para que la incidencia sea verdaderamente transformadora
porque "la inclusión impulsa la reciprocidad y
los vínculos, gestando comunión en la diferencia
y en la pluralidad", continuó Azcuy.
Desde esta invitación real a la participación
de todos es posible compartir toda clase de bienes, tanto
materiales, como culturales, religiosos y simbólicos,
y realizar un camino sostenido de cambio social.
Cada una de las experiencias compartidas en los grupos de
trabajo, ayudó a mirar de un modo concreto cómo
se viven y animan los valores desde la práctica cotidiana
en las comunidades eclesiales.

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