|

Experiencia de Cáritas
Posadas: Hacia la construcción
de un país nuevo, equitativo y fraterno
El Padre Juan Carlos Belgrano, director de la Cáritas
diocesana expresó que "cuando surgieron los primeros
planes en enero y febrero del 2002, les propusimos a todas
las parroquias elaborar proyectos de planes nutricionales
para acompañar las copas de leche, ya que contábamos
con la ayuda de Cáritas nacional para emergencia y
que era la necesidad planteada por las parroquias".
Cuando surgió el plan Jefes y Jefas de Hogar desocupados,
frente al pedido que hacía la gente para certificar
una contraprestación, y las consultas que hacían
los equipos parroquiales, la Comisión Diocesana de
Posadas se planteó su incorporación como organismo
ejecutor para la presentación de proyectos que pudieran
ser evaluados por los consejos locales para su aprobación
y poder darle a la gente un espacio de contención y
de trabajo más digno.
Así comenzaron a informar las condiciones y metodología
(motivar) a las parroquias. Si bien no todas asumieron esta
iniciativa, para las que se incorporaron, la experiencia de
elaborar proyectos fue un aprendizaje. Y es para destacar
que en algunos casos se hizo junto a los mismos beneficiarios,
quienes eligieron las posibilidades de contraprestación
que había y de acuerdo a los gustos y capacidades de
cada uno se fueron elaborando los proyectos.
Lo que se intenta es que la contraprestación sea un
servicio comunitario, que sea una capacitación y que
una vez terminado este plan haya un mínimo de organización
para poder encontrar el camino para la subsistencia más
digna.
Mucho más
que proyectos
Cáritas Posadas hizo un ejercicio de elaboración
de proyectos con los delegados de las distintas parroquias
donde sugirieron alternativas diversas: elaboración
de plantines, de cultivos de hierbas medicinales, de leche
y productos de soja, etc. A partir de eso algunas parroquias
asumieron algunos proyectos vinculados a generar espacios
de producción y de servicios en función de la
comunidad, como apoyos escolares, acompañamiento en
las actividades de los comedores etc.
Ciertamente esto no garantiza la subsistencia debido a la
dificultad de los precios. Todavía no son emprendimientos
redituables, la gente no puede vivir sólo de eso. Pero
lo más importante es que no sólo tengan que
hacer una contraprestación sino que puedan participar
de un espacio de comunión y de contención frente
a la problemática de la desocupación.
Proyecto de
elaboración de plantines
En la comunidad "Laura Vicuña" del barrio
Laurel de la diócesis de Posadas, cuatro personas (dos
mujeres y dos varones) beneficiarias del Plan Jefes y Jefas
de Hogar desocupados se organizaron en un pequeño proyecto
de elaboración de plantines. Como no contaban con otro
espacio prepararon el trabajo en la casa de uno de ellos.
Después de limpiar el terreno, empezaron a recolectar
los materiales necesarios: tierra del monte, abono, cajitas
de tetrabrik y botellas de plástico para los cacharros.
Entre las mudas que cada uno de ellos tenía en su domicilio
particular, más lo que lograron recolectar entre los
vecinos, pudieron preparar diversos tipos de plantines: ornamentales
(azaleas, helechos del monte, palmeras); medicinales (orégano,
menta romero, anís, eneldo); y frutales (níspero,
naranja, limón). El siguiente paso que se planteó
el grupo de trabajo es poder participar en algún tipo
de evento (fiestas comunitarias, patronales) donde exponer
los plantines y ofrecerlos para la venta y con lo recaudado
poder comprar semillas, planteras para poder continuar el
trabajo.
|