JULIO 2009
El Liderazgo Evangélico como clave para la misión
de Cáritas
Los vicepresidentes, directores y vicedirectores de las nueve
Cáritas que integran la Región del Noreste argentino
(NEA), se reunieron este viernes pasado en la sede de Cáritas
Corrientes, con el objetivo de profundizar sobre el tema Liderazgo
Evangélico.
Este espacio, desarrollado en el marco de las reuniones bimestrales
que realiza la Región, se propuso dar comienzo a un
ciclo de capacitaciones que permitan repensar y fortalecer
el trabajo realizado y propiciar una mirada sobre cómo
concretar la misión institucional en las comunidades
más pobres y excluidas.
“No se trata de cualquier tipo de liderazgo ya que muchas
veces debemos enfrentarnos a situaciones que sólo se
pueden resolver evangélicamente. Por eso, creemos que
es muy importante capacitarse para que toda la región
pueda caminar por la misma senda”, expresa Elena Semhan,
directora de la diócesis anfitriona.
Además, los presentes contaron con el aporte del Lic.
José Manuel Fernández, quien reflexionó
sobre el desafío que implica el liderazgo asumido por
las comisiones diocesanas.
Participaron de esta reunión los vicepresidentes, directores
y vicedirectores de Cáritas Reconquista, Formosa, Resistencia,
San Roque, Goya, Posadas, Santo Tomé, Puerto Iguazú,
Corrientes y Mercedes Demattei (animadora territorial) del
área Desarrollo Institucional de Cáritas nacional.
5°
etapa del Programa de Autoconstrucción de Viviendas
“Lo primero que uno reconoce
es la casa en sí misma, pero lo más destacable
es el crecimiento de las personas. La gente comienza a discutir
ideas, a querer participar en la organización de las
cosas y a conocer cuáles son sus derechos y obligaciones”,
describe Cristina Resano, responsable del Área Promoción
Humana en Vivienda Social de Cáritas Nacional, al referirse
a la reciente aprobación de la quinta etapa del Programa
de Autoconstrucción de Viviendas que Cáritas
impulsa en todo el país.
Este Programa, que prevé para su quinta etapa la construcción
de 1166 nuevos hogares, se realiza en forma articulada con
la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda del
Ministerio de Planificación Federal, Inversión
Pública y Servicios y tiene por objetivo fortalecer
los procesos participativos de las comunidades, ya que son
las mismas familias quienes construyen sus viviendas. Por
eso, a través de reuniones grupales y gracias al acompañamiento
de asistentes sociales, equipos constructivos, personal administrativo
y el dictado de cursos de capacitación en oficios,
se procura la organización y autogestión del
proyecto en su totalidad.
De esta manera se intenta promover integralmente a las personas,
permitiendo que la gente descubra y desarrolle sus propias
capacidades como herramientas para la inclusión social.
“Además, en cada instancia de encuentro con las
comunidades, se abordan temas como alcoholismo, violencia
familiar, apoyo escolar y en la medida en que se conocen y
van ganado confianza, se animan a compartir sus problemas
así como también a encontrar soluciones”,
explica Cristina.
Finalmente, existe una instancia que se denomina de Recupero,
en la que de alguna forma, con lo aprendido y dentro de sus
posibilidades, los participantes devuelven al resto de la
comunidad un poco de la solidaridad de la que fueron testigos.
“Como es el caso – recuerda Cristina – de
Valle Azul, diócesis de Alto Valle, en la que once
familias trabajaron a la par por la construcción de
10 viviendas. Al terminar, gracias al buen manejo de los materiales
que hicieron, decidieron entre todos construir la casa que
faltaba. Es por esto que estamos convencidos que la solidaridad
es algo que también se puede aprender”, concluye.
Proyecto
“Compartiendo talentos sembramos esperanza”
“A veces las personas no
saben de lo que son capaces hasta que se animan a experimentar
algo nuevo y así se descubren a sí mismas”,
expresa Marta Rivero, miembro del equipo diocesano del Programa
de Animación Comunitaria y Parroquial (PAC) de Cáritas
Salta al referirse a las mujeres que participan de los talleres
de telar y marroquinería que se dictan en la parroquia
San Antonio de Padua, en la localidad salteña de La
Viña.
Esta experiencia surgió en mayo del año pasado
como parte del proyecto “Compartiendo talentos sembramos
esperanza” que lleva adelante esta Cáritas Arquidiocesana
y que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las
personas, permitiéndoles obtener un ingreso por la
venta de los productos que elaboran además de fortalecer
sus capacidades personales y comunitarias. “Algunos
de los mayores logros de esta iniciativa es que la gente se
capacita, que aprende cosas nuevas y que puede trabajar dignamente”,
afirma el Padre Luis Soraires, párroco en San Antonio
de Padua.
Las personas se capacitan, aprenden cosas nuevas y pueden
trabajar dignamente...
Ante una realidad adversa, no bajar los brazos
Ubicado a 88 km de la ciudad de Salta, La Viña es un
pueblo de tres mil habitantes dedicados en su mayoría
a las tareas rurales. “Es gente sencilla, de campo,
y lamentablemente muchos de ellos padecen grandes necesidades
económicas, postergación y olvido. Por eso es
importantísimo el trabajo que hace Cáritas:
porque no sólo los capacita, sino que los acompaña
en su crecimiento y eso es de gran ayuda”, expresa el
Padre Luis. En los talleres que se dictaron entre mayo y agosto
de 2008, impulsados desde el primer día por la referente
parroquial Gladys Andía, se capacitaron alrededor de
quince mujeres en técnicas de tejido en telar y marroquinería.
Las clases se dictaban en la casa parroquial dos veces al
mes con la colaboración de cuatro profesoras que viajaban
especialmente desde la capital provincial para encontrarse
con sus alumnas. “Me siento feliz de poder enseñarles
esto a mis hermanas, compartiendo mis talentos y viendo que
renace en ellas la esperanza”, afirma Mirta Romero,
voluntaria y capacitadora de Cáritas en la Parroquia
Sagrado Corazón de Jesús del barrio Castañares.
Desafíos para el futuro
“Estos cursos-talleres lograron ampliamente su objetivo”,
concluye entusiasmada Marta Rivero, y es ese entusiasmo el
que la lleva a plantearse nuevos desafíos: en primer
lugar, la obtención de recursos económicos para
comprar insumos y continuar con la capacitación a más
personas. Y luego, el perfeccionamiento de las técnicas
utilizadas para lograr una mejor calidad en el producto y
poder así insertarlo en el mercado local y obtener
una comercialización conveniente.
Costurero
Santa Ana
Con el objetivo de promover la
solidaridad y estar presente junto a aquellos que menos tienen,
Cáritas Rosario a través del Costurero Santa
Ana, trabaja en la confección de ropa nueva para los
jóvenes y niños de las distintas comunidades
de la diócesis.
“Esta iniciativa es nuestro tesoro, porque hace más
de 40 años que Catalina Viñuela, miembro del
equipo diocesano, fundó el costurero con la intención
de que cada chico tenga una prenda de vestir para estrenar”,
recuerda Marta Viguera de Marchetti, directora diocesana.
Por eso, un grupo de 40 voluntarias de entre 65 y 90 años
se reúne cada miércoles en la sede diocesana
a coser y a tejer, en su mayoría pantalones y ajuares
de bebé, que luego son distribuidos en las distintas
parroquias y maternidades de los hospitales de la zona.
Este costurero, cuenta con un salón multiuso en el
que cada una tiene su puesto de trabajo y su máquina
de coser. “Para conseguir las telas ellas mismas organizan
un té con dulces dos veces al año al que convocan
a más de 150 personas. Participan de todas las actividades
diocesanas y, no sólo encuentran un espacio para practicar
la solidaridad, sino que además, se hacen compañía
las unas a las otras”, concluye Marta.
Generar
conciencia y compromiso por los temas que afectan a los pobres
Con la intención de dar
visibilidad a aquellas situaciones que afectan principalmente
a los sectores más pobres de nuestra comunidad, Cáritas
Quilmes junto con otras organizaciones, desarrolla desde 2008
un trabajo de reflexión que abarca diversos temas,
entre otros, la infancia y la adolescencia en riesgo.
“La realidad de la infancia y, especialmente la que
se encuentra en situación de riesgo social a causa
de la falta de acceso a los bienes básicos, es la principal
preocupación de nuestras organizaciones”, describe
Víctor Hirch, director diocesano, quien agrega: “Es
nuestra preocupación, pero también es nuestra
responsabilidad social e institucional. De esta manera, contribuimos
a la reconstrucción del tejido social y a una mayor
sensibilidad acerca de estas temáticas fundamentales”.
La realidad de nuestros jóvenes
De este camino de reflexión, que invita a tomar conciencia
acerca de la realidad de nuestros jóvenes, surgen las
Jornadas Públicas Comunitarias, una metodología
de la que nace una mirada nueva que permite compartir la preocupación
y hacer emerger un problema que, para su solución,
requiere de la corresponsabilidad de todos.
Cada una de estas jornadas es planificada con dos meses de
anticipación. Para eso, es acordado un programa de
actividades que incluye la producción de materiales
informativos y la convocatoria a distintos artistas, vecinos
de todas las edades y medios de comunicación social
para manifestarse a través de diferentes expresiones,
ya sean murgas, exposiciones, talleres, juegos, radio abierta,
dibujos, entre otros.
Un
modo diferente de hacer comunidad
Para la cuarta edición de estas jornadas, las organizaciones
vinculadas a la red de Centros Comunitarios y Hogares de Cáritas
Quilmes, realizaron un viaje en tren en el ramal Constitución
– La Plata, para visitar a todas las comunidades que
integran esta diócesis ubicada al sur de la provincia
de Buenos Aires. Entre ellas, Don Bosco, Bernal, Quilmes,
Ezpeleta, Berazategui y Ranelagh.
“Queremos recorrer nuestro territorio e instalar una
nueva imagen para dejar huellas de nuestra propia historia
en las calles. Queremos que se vea lo que cotidianamente se
oculta. Que no pase desapercibido, que no se ignore y cambiar
hacia una infancia Digna y Plena”, expresa Víctor.
Para dar cierre a esta acción, todos los participantes
finalizaron el recorrido en la Plaza San Martín de
la ciudad de La Plata y, como signo de expresión comunitaria,
se realizó una muestra de pinturas y artesanías
y además, se contó con la presencia de murgas
y coros que convirtieron esta experiencia en una fiesta.
Reconocer otras realidades
Desafiados a lograr una mayor presencia en la agenda pública,
como así también a generar prácticas
más significativas y creativas, se estableció
una lista de temas que preocupan a las organizaciones sociales
locales, con la intención de continuar dando respuesta
al compromiso asumido con aquellos hermanos que menos tienen.
Por eso, la próxima temática será: “Género,
por los derechos de las mujeres”. Para ello, se trabaja
articuladamente con las 74 organizaciones que conforman la
Red y con personas de los Hogares “Casa de Abu”
y “Ntra. Sra. del Milagro”, destinado a acompañar
y asesorar a madres adolescentes y mujeres solas con hijos
respectivamente.
La
Colecta reúne a todos en una tarea común
Cada año, la Colecta
es una oportunidad privilegiada para que las Cáritas
de todo el país se abran al encuentro fraterno, al
diálogo, a la participación de quienes forman
parte de la familia parroquial y diocesana. En Cáritas
Jujuy, por ejemplo, el camino recorrido en los últimos
años va dejando huellas visibles. “En tiempo
de Colecta, es importante destacar que todos los integrantes
de las diferentes áreas de trabajo conformamos un único
equipo de trabajo”, explica Ana Fascio, integrante de
Cáritas diocesana. “Esto es muy favorable porque
se involucra todo el equipo en una tarea común. Cada
uno está capacitado y, sobre todo, concientizado de
qué significa la Colecta. Es muy positivo”.
Este trabajo integrado favorece, en consecuencia, que a través
de diversas iniciativas, el mensaje de la Colecta se multiplique
también en las parroquias, habilitando distintos espacios
de participación para llegar a toda la sociedad: “el
viernes 12, a partir de las 18 horas, se realizó una
marcha por el centro de la ciudad de San Salvador de Jujuy,
organizada por Cáritas Catedral con el acompañamiento
de Cáritas diocesana y de la que participaron las parroquias
de los decanatos Centro Norte y Centro Sur, que componen el
radio céntrico de la ciudad”, describe Ana.
Reunión
del equipo de Formación
El equipo del Programa de
Formación de la Región Litoral-Entre Ríos,
se reunió días atrás en la sede de Cáritas
nacional, para continuar el trabajo de la sistematización
propuesta para este año, de las experiencias desarrolladas
en parroquias de las diócesis de San Nicolás,
Zarate Campana, Venado Tuerto, Santa Fe, Paraná, Rafaela,
Rosario, Concordia, Gualeguaychú y San Roque Región
Noreste Argentino (NEA) y organizar el Encuentro sobre los
fundamentos teológicos-pastorales dirigido a todos
los integrantes del tema formación, que tendrá
lugar en agosto próximo.
Este equipo, surge por medio de la participación de
algunos miembros de Cáritas en un proyecto de educación
popular. “Con este colectivo de gente pensamos cual
era la mejor manera de darle más vida a este camino
que veníamos recorriendo. Definimos cuál debe
ser el perfil de quienes asuman esta tarea y se fortaleció
el proceso formativo de las comunidades con las cuales trabajamos”,
recuerda Marina Sforsini, coordinadora de equipo de Formación
de la Región Litoral-Entre Ríos.
Desde entonces, uno de principales desafíos que se
plantean es convocar a los jóvenes a participar de
estos espacios para sumar su compromiso en el acompañamiento
de las actividades que se llevan adelante junto a tantos hombres
y mujeres que viven situaciones de pobreza.
Asumiendo esta tarea como una posibilidad de promover integralmente
la realidad de muchos hermanos, es que “ya no son las
comunidades las que vienen a formarse a las Cáritas
diocesanas, si no que juntos, hacemos foco en la gestación
y fortalecimiento de los procesos comunitarios”, explica
Marina.
Integran este equipo de trabajo, Paola Clari, Héctor
Orellana, Viviana Gómez, Martín Rodríguez,
Marita Andreini, Marina Sforsini, Aidé Serito y Marité
Maldonado. También participará de esta reunión
Nieves Balsa, del área de Desarrollo Institucional
de Cáritas Comisión nacional.
Programa de promoción
de familias emprendedoras
Con el objetivo transformar la
situación de pobreza que viven muchas personas y recuperar
valores esenciales de la constitución del tejido social,
Cáritas Lomas de Zamora, a través del Programa
de promoción de familias emprendedoras (PROFEM), fortalece,
forma y organiza a los emprendedores sociales de la diócesis.
Este programa, que cuenta con el asesoramiento técnico
del Centro para el Compromiso Social y el Observatorio de
la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina
(UCA), es desarrollado en articulación con el Ministerio
de Desarrollo Social de la Nación, Bancos Populares
de la Buena Fe y la Red de Entidades Solidarias de la Pastoral
Social, procura junto a los emprendedores, formar a nuevos
líderes comunitarios capaces de promover la cultura
del trabajo y de la solidaridad y acompañar a otras
familias más vulnerables para que logren superar la
pobreza y la indigencia.
“La Doctrina Social de la Iglesia señala que
las familias deben ser protagonistas de la vida social, política,
educativa y económica. Nosotros creemos que resulta
fundamental promover como idea fuerza en la cultura actual
el valor de la solidaridad interfamiliar”, explica Javier
Antonietti, vice-director de Cáritas Lomas de Zamora
y secretarios ejecutivo de la Comisión episcopal de
pastoral social.
Asimismo, el equipo de trabajo que anima la participación
comunitaria de los vecinos, identifica cinco pilares para
contribuir a la transformación de las realidades de
pobreza de tanto hombres y mujeres: abordaje integral de la
economía social; formación para el liderazgo
comunitario; trabajo articulado; promoción de políticas
públicas de desarrollo e inclusión sociolaboral.
“Nuestro emprendimiento familiar es un delivery de pizzas
y empanadas. Con el dinero del microcrédito compramos
el horno pizzero y hoy, después de un año, nuestra
calidad de vida mejoró” explica Norma Fernández,
de la Capilla Nstra. Señora de Fátima quién
agrega “Me di cuenta que el dinero que se presta es
sólo un bien material que da paso a otros bienes mayores:
las ganas de trabajar, la satisfacción de poder generar
nuestro propio sostén y no tener que esperar a que
todo te lo den. Eso también es un bien espiritual”.
“En nuestro pueblo hay un enorme capital de dignidad
que es un verdadero signo de esperanza. En el transcurso de
2009 acompañamos a más de 600 emprendedores
y planeamos seguir creciendo para llegar cada vez a más
hermanos. Es conmovedor ver como las personas ponen de pie
buscando ser protagonistas de su propio desarrollo”
finaliza Javier.
Cáritas Lomas de
Zamora
Acompañar a quienes están
privados de su libertad
Para quien está privado
de su libertad, la pobreza y la exclusión, sin dudas,
se agudizan. Concientes de esta realidad, Cáritas Lomas
de Zamora eligió un gesto solidario muy especial que
tuvo lugar durante la misa de Corpus Christi que se celebró
el sábado 13 a las 15 horas en la plaza Grigera, en
el centro de Lomas. Este gesto que vivieron en el marco de
la Colecta Anual consistió en invitar a quienes participaban
de la Eucaristía a que acerquen “azúcar,
yerba y artículos de higiene personal, para quienes
se encuentran detenidos y no tienen familiares”, explican
integrantes del equipo diocesano. “En la diócesis
tenemos varias cárceles y sabemos que hay muchas personas
que están detenidas y no cuentan con la cercanía
de la familia”, agrega. El año pasado, el gesto
consistió en colaborar con un Hogar que pertenece a
la diócesis, en esta Colecta decidieron orientar la
mirada hacia la dura realidad carcelaria.
Taller de Formación
para agentes parroquiales
Con la participación de más de 90 personas,
Cáritas Gualeguaychú realizó su primer
Taller diocesano de formación bajo el lema “La
Caridad es cuestión de todos”, con el objetivo
de sumar el compromiso de los jóvenes a las tareas
que se desarrollan en la zona. El mismo tuvo lugar en la parroquia
San José Obrero de la ciudad de Basavilvaso, provincia
de Entre Ríos.
“Identificando como punto de partida las Líneas
Pastorales proclamas durante la última Asamblea Federal,
nos propusimos animar a aquellos jóvenes que participaron
en otras instancias de capacitación, a convertirse
en integrantes de las Cáritas parroquiales”,
explica María Elena Claret, directora diocesana.
Durante la jornada se contó con aporte pastoral del
Vicepresidente de Cáritas Gualeguaychú, el P.
Mauricio Landra y también se analizó un texto
que lleva por nombre “Los maderos” con la intención
de identificar las prácticas concretas que hacen a
la vida en Cáritas. Asimismo, se realizaron dinámicas
de grupo de las cuales participaron los cuatro decanatos que
integran la diócesis y finalmente, se reflexionó
sobre el perfil de quienes asumen el compromiso de acompañar
a las comunidades más postergadas.
“Desde hace un tiempo, venimos realizando con muy buen
resultado, encuentros y talleres en las diferentes Cáritas
parroquiales con la intención de articularnos en un
trabajo común. En esta oportunidad participaron una
gran cantidad de chicos y eso ¡es fantástico!
¡Porque cuando tienen un misión por delante salen
con todo!”, expresa.
También participaron del taller, el equipo de animación
diocesano, Marité Maldonado, referente territorial
de la Región Litoral Entre-Ríos (Área
Desarrollo Institucional – Cáritas nacional)
y Asistentes Técnicos Locales (ATL) del Plan de Inclusión
Educativa Emaús que impulsa el Área Educación
de Cáritas nacional.
Reunión de
la Mesa Ampliada de Emergencia reprogramada
Ante la situación
sanitaria de público conocimiento y para evitar el
riesgo de contagio que implica viajar en diferentes medios
de transporte, la Mesa Ampliada de Emergencia de Cáritas
Argentina resolvió suspender la reunión programada
para el viernes 3 de julio en la sede de Cáritas nacional.
Por eso, esta reunión, que tiene por objetivo evaluar
el trabajo realizado en los últimos meses a raíz
del alud ocurrido en la ciudad de Tartagal y planificar los
pasos a seguir en el futuro, será realizada en agosto
próximo.
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