Según
el estatuto de Cáritas, en Asamblea Federal se proclaman
las líneas pastorales que marcan el rumbo de la tarea
que Cáritas lleva adelante en todo el país acompañando
la realidad de las familias más pobres y excluidas.
Estas líneas confirman el compromiso
de vivir la paz, la esperanza y la justicia y denunciar aquello
que atenta contra la dignidad.
Desde esta convicción se plantean
acciones que expresen una nueva forma de vivir las relaciones
sociales para la construcción de una ciudadanía
responsable.
En el marco de la XVI Asamblea y Encuentro
Nacional que se desarrolló en la ciudad de Mar del
Plata, se proclamaron las nuevas líneas pastorales
que marcarán el trabajo institucional de los próximos
años.
Como Cáritas Argentina, en el
marco de la V Asamblea General del Episcopado Latinoamericano
en Aparecida y del Bicentenario de Nuestra Patria 2010-2016,
desde nuestra condición de discípulos misioneros
de Jesucristo, creemos que Él es la respuesta a los
interrogantes más profundos del ser humano.
Desde los valores del Reino de Dios y
su proyecto que todos los hombres tengamos Vida Plena, hacemos
nuestra la opción preferencial por los pobres y excluidos,
deseamos:
- Acercarnos a la realidad de las personas
y de nuestro pueblo con una mirada creyente y un corazón
fraterno, para que, al reconocer juntos los actuales escenarios
de pobreza, seamos capaces de implicarnos cada vez más
en la construcción de una sociedad más justa
y solidaria y en la denuncia de lo que atenta contra la
dignidad humana.
- Animar y acompañar procesos
comunitarios participativos que favorezcan el cuidado y
defensa de la vida y la promoción humana, a través
de acciones educativas, de inclusión social, de participación
ciudadana y de cuidado del medio ambiente.
- Afianzar un modo de ser y obrar que
fortalezca la articulación, la cooperación
y el trabajo en red con otras áreas pastorales, con
otros credos, con el Estado y con otras organizaciones.
- Revitalizar la organización
de Cáritas en todos sus niveles, renovando y resignificando
prácticas, recuperando capacidades, fortaleciendo
el trabajo en equipo, la formación integral y la
capacitación permanente.
- Salir al encuentro de los jóvenes
para proponerles el amor solidario como camino de crecimiento
humano y cristiano, e invitarlos a participar de la pastoral
de la caridad con sus dones de creatividad y entusiasmo
que nos renuevan.
A María, Madre de los pobres,
le pedimos nos ayude a hacer carne en todas nuestras Cáritas
estas líneas pastorales y ponemos bajo su cuidado maternal
a nuestras hermanas y hermanos más pobres y excluidos.
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