“Recibir la vida como viene”

El 14 y 15 de septiembre, en la localidad de Ezeiza, Buenos Aires, se realizó el 3º Encuentro Nacional de Equipos de Centros Barriales, que tienen la misión de brindar contención y acompañamiento a los jóvenes y adultos que sufren los problemas de las adicciones. En esta oportunidad, participaron más de 1.000 representantes de los casi 150 centros de todo el país: colaboradores, voluntarios y profesionales que desarrollan su tarea en lugares tan distantes como distintos, desde Río Gallegos hasta Orán, pasando por Mendoza, Oberá, Córdoba o Buenos Aires, por citar algunos ejemplos.

El lema elegido para acompañar el trabajo de todo el año es “Recibir la vida como viene” y, a lo largo del encuentro, se compartieron numerosos espacios para la reflexión y el intercambio de experiencias, con el fin de nutrir y alentar la tarea cotidiana que se lleva adelante en cada comunidad. Pablo Vidal, integrante del Área Abordaje Pastoral y Comunitario de las Adicciones de Cáritas Argentina explica que, en sintonía con el lema, el objetivo fue “que todos los centros barriales puedan compartir cómo es `recibir la vida como viene` desde distintos lugares: desde la teología, desde la psicología, desde el trabajo o desde las comunidades aborígenes. Para eso, los equipos prepararon sus materiales y compartieron el tema en el encuentro en distintas charlas agrupadas por temas”.

Entre estas charlas se pueden mencionar, por ejemplo, la que brindó la teóloga Cecilia Avenatti, quién habló de “recibir la vida como viene” desde la perspectiva de la “hospitalidad de Jesús de Nazareth”. Otra charla, enmarcada en un año tan importante para nuestra Iglesia, se tituló “Angelelli, vive en el Hogar de Cristo” y fue brindada por Arturo y Ana Pinto. Precisamente, Arturo fue quien viajaba con el Obispo Mártir en el auto el día de su muerte y ahora él, con su familia, vive en Ing. Juárez en Formosa, donde funciona un Centro Barrial.

Junto a otros temas, Pablo destaca que “de este encuentro surgieron dos cosas importantes: la primera fue la convocatoria para el año que viene, que ya tiene lema: será “Somos Iglesia”. La segunda es, en el marco de la celebración de cumpleaños de los Hogares de Cristo, la realización de un encuentro el 27 de marzo, que coincida con la convocatoria del Papa Francisco a Asís, para reflexionar sobre la economía de San Francisco, centrada en temas como medio ambiente y pobreza. “Vamos a juntar los encuentros en esa fecha y armar en simultáneo el nuestro en Argentina”, explica Pablo.

También para destacar, en esta oportunidad, fue la participación de delegados de Paraguay y Uruguay, como resultado de un fluido intercambio pastoral y un creciente interés por parte de ellos en replicar esta experiencia nacida en Argentina. Tal como expresa Pablo, “también están haciendo un camino. No tienen todavía Hogares pero están dando los primeros pasos y por eso decidieron venir al encuentro y participar.”

Estos espacios de encuentro de los Centros Barriales son importantes porque “permiten levantar la mirada”. “Es verdad –continúa- que a veces con las urgencias y los problemas de cada uno es fácil encerrarse en las problemáticas de sus lugares y, a veces, esa situación es muy desesperante. Es en estos encuentros nos damos cuenta que todos están pasando por esas mismas situaciones, que todos la están luchando desde sus lugares. Eso da mucha esperanza.”

Porque, sintetiza, “hay comunidades que están muy solas, con poco acompañamiento o muy aisladas geográficamente, y en estos espacios se sienten contenidas. Hay una frase que usamos mucho entre nosotros, que es ‘la alegría de no sentirnos solos’. Somos muchos los que estamos peleándola, yendo hacia el mismo rumbo, y eso produce mucha alegría, mucha esperanza”, concluye Pablo.