Un proyecto ecológico y sustentable

Para renovar zonas que se encuentran en emergencia ecológica y social en la diócesis de Gregorio de Laferrere (Partido de La Matanza, Buenos Aires), el obispado y Cáritas diocesana pusieron en marcha el proyecto “Cuidemos la Casa Común”. La iniciativa, además, quiere generar conciencia y responsabilidad sobre el cuidado del medio ambiente.

El lugar elegido para iniciar el proyecto es el barrio Nicole, ubicado en el km 35 y a metros de las montañas de basura del CEAMSE, predio al que diariamente ingresan los camiones recolectores con los residuos que se generan en el Partido: entre 1500 y 1700 toneladas por día. “Si nosotros, los habitantes de La Matanza, empezamos a organizarnos y a corregir nuestros malos hábitos, estos camiones de basura van a empezar a disminuir y la ecología va a empezar a crecer”, afirma Mons. Gabriel Barba, obispo de Laferrere, en uno de los videos de difusión.

La jornada de apertura tuvo lugar el pasado 2 de noviembre y la convocatoria reunió a más de 200 personas. “Participaron las diferentes pastorales, grupos y movimientos de la diócesis”, expresa Rosa Garzón, directora de Cáritas Laferrere, “y también se sumaron los jóvenes de la diócesis de San Justo”. Comenzaron compartiendo la Santa Misa presidida por el obispo diocesano y luego, Sebastián Zalimben, de Pastoral Social de Lomas de Zamora, brindó una charla a la luz de la carta encíclica Laudato Si, del Papa Francisco, de la que surge el espíritu del proyecto.

Más árboles y menos residuos

Seguidamente, se plantaron los árboles donados por toda la comunidad diocesana y la municipalidad local. Cada árbol representaba a una familia, barrio, comunidad, movimiento pastoral o grupo. Después, comenzaron la recolección de residuos en el barrio Nicole, con la colaboración de la Fundación Mano Abierta para su posterior reciclaje. “Se juntaron más de 70 bolsas de residuos, lo que significa menos basura, no sólo en el barrio, sino también en el CEAMSE”, señala Rosa.

Cerrando la jornada se realizó un gesto misionero, que consistió en entregar semillas a los vecinos del barrio e invitarlos así a ser parte activa de este proyecto que está comenzando y se propone superar la crisis socio ambiental, cambiando hábitos y realidades con acciones concretas. En el futuro próximo, se prevé seguir avanzando con nuevas actividades y capacitaciones, en articulación con el municipio local y el INTA.

Una de estas iniciativas tiene que ver con las huertas comunitarias, de vital importancia para que las familias obtengan una fuente de sustento. “Estamos convencidos que, si aprendemos a hacer la huerta en la capilla, esta práctica se extenderá también en las casas”, concluye Rosa. Para quienes vivan en la diócesis y estén interesados en capacitarse, pueden hacerlo a través del correo electrónico prensaobispadodelaferrere@gmail.com