Cáritas impulsa el deporte como escuela de vida

Cáritas Argentina, a través del Área de Abordaje Pastoral y Comunitario de las Adicciones, propone organizar e impulsar el deporte con el fin de generar espacios de integración, contención y desarrollo humano para niños, niñas y jóvenes, en los barrios y comunidades de todo el país.

La iniciativa recoge las inquietudes de muchas comunidades, que están en la búsqueda de espacios de contención que respondan a una realidad de vulnerabilidad. Y, también, asume y potencia en gran medida una tradición pastoral en la Iglesia, que siempre entendió al deporte como una escuela de formación y crecimiento para los jóvenes. De hecho, en todas las parroquias del país hay una pelota y un espacio para jugar con ella. La propuesta es dar un paso más y convertir ese espacio en un ámbito de integración más organizado, con personas que acompañen y ayuden a ordenar, a poner reglas, a vivir los valores del deporte, contribuyendo al crecimiento personal de los jóvenes.

“El deporte para nosotros es una escuela de vida y sabemos que a través él se pueden enseñar muchísimas cosas en la infancia y en la juventud”,  explica el Padre Pepe Di Paola, Coordinador de la Pastoral de Drogadependencia. “Lo que buscamos es lo que, tal vez, caracterizó a la Argentina en otros tiempos, donde el deporte estaba al alcance de todos y sirvió también para articular otras iniciativas, como políticas sanitarias o educativas en nuestro país”, agrega.

En la actualidad hay muchas experiencias ya en marcha. En algunos lugares hay trabajos parroquiales organizados, con espacios para fútbol con profesores, e incluso algunas comunidades crearon sus propios clubes, como el Club Madre del Pueblo en el Barrio 1-11-14, que implican otros deportes. También es frecuente el trabajo articulado con los clubes de los barrios y hay diócesis que organizan sus propias olimpíadas, que  son un lugar de encuentro para jóvenes de distintos lugares. La propuesta, ahora, es ir potenciando y relacionando estas iniciativas, animar la creación de nuevos espacios y llegar a tejer una red más organizada que tenga alcance nacional.

El Padre Pepe explica que el deporte es un aspecto fundamental para el trabajo de prevención en los barrios, que se apoya sobre las “3 C”: capilla, club y colegio. “Vemos que si estas instituciones son fuertes en un barrio, los jóvenes por más problemas personales o familiares que tengan, van a tener 3 lugares en dónde apoyarse y así van a poder desarrollar su vida y sus capacidades. Pero nos encontramos con barriadas muy grandes, por ejemplo en el Gran Buenos Aires, donde no hay club o donde no hay capilla, o no hay colegio. Y donde para alcanzar estas 3 cosas tienen que tomarse un colectivo o caminar muchas cuadras. Por eso, la promoción del club que ofrece deportes nos parece muy importante”.

“En ese sentido, -prosigue- tenemos que valorar mucho las propuestas de los antiguos clubes de barrios, a los que hay que apoyar y tratar de reflotar, con ayuda de la comunidad y del Estado, para que vuelvan a tener ese valor que tenían. Y tienen que surgir nuevos clubes de otras organizaciones, donde puedo poner el ejemplo de las parroquias de las villas, que casi todas tienen clubes”.

El Padre Pepe piensa que, en el fondo, se trata de “retomar un camino que se inició hace mucho tiempo, porque de hecho tenemos clubes importantes que fueron iniciados por parroquias, como Patronato de Paraná, como San Lorenzo, como tantos otros. Y creemos que, a través de esta pastoral que puede llevar adelante Cáritas, se puede unir mucho del trabajo que se viene realizando en los barrios de todo el país, reorientarlo y darle mucha fuerza a nivel nacional”.

En el contexto de la emergencia sanitaria, esta iniciativa es asumida además como una herramienta de enorme valor para acompañar la difícil situación que enfrentarán los barrios más postergados al final de la pandemia. Mientras tanto, comenzarán a relevarse las experiencias de trabajo que ya existen en todo el país y, con esa información ya sistematizada, se realizará un encuentro virtual con los referentes para intercambiar ideas, unificar criterios y comenzar un camino con una agenda común. Las comunidades o clubes interesados en participar de este relevamiento, pueden escribir a apyca@caritas.org.ar y solicitar información complementaria.

Más adelante, en la medida que se pueda, está previsto empezar a conectar los clubes que están cerca, para tratar de formar pequeñas ligas locales, y, en un futuro no muy lejano, soñar con olimpíadas, zonales o diocesanas,  hasta llegar a realizar alguna acción (campeonato, olimpíada, etc.) en el plano nacional.

“Apostamos a todo esto –resume el Padre Pepe- , creemos que entre Cáritas, la Pastoral de Adicciones, los Centros Barriales, las parroquias y comunidades, se puede armar un trabajo serio de lo que significa una pastoral de la Iglesia en este sentido. Pensemos que la Iglesia, o que `el patio de la iglesia´, ha sido siempre un lugar de encuentro y ha brindado un sentido de pertenencia para el desarrollo de capacidades, para los sueños, para el nacimiento de muchas vocaciones de servicio a la comunidad. Creo que hoy, más que nunca hacen falta estos `patios´, más organizados en forma de clubes. Tal como, en el fondo, lo hizo la Iglesia desde siempre, aunque con una conciencia diferente, porque era otro contexto social”, concluye.