A pesar de las restricciones por la cuarentena,

la Colecta de Cáritas tuvo una muy buena recaudación en todo el país.

La Colecta Anual de Cáritas

recaudó más de 126 millones

 

 Cáritas Argentina informa que el total de lo recaudado en su Colecta Anual realizada el 13 y 14 de junio bajo el lema “Tu generosidad aumenta la esperanza”, asciende a $ 126.165.558.-. La cifra fue dada a conocer el 26 de agosto, representa un 8,58 % de incremento respecto del año pasado y resulta muy significativa, por el contexto de las restricciones sanitarias en la que se llevó adelante.

 

Efectivamente, la Colecta, que habitualmente se realiza de modo presencial en templos, calles, plazas, colegios, eventos recaudatorios e, incluso, casa por casa, este año se vio fuertemente restringida en todo el territorio por las medidas de prevención sanitaria. Por tales motivos, y por primera vez en su historia, la Colecta Anual basó su estrategia de recolección de fondos a través de las redes sociales y las plataformas digitales, de manera de equilibrar el tradicional formato presencial y canalizar así las tan necesarias donaciones.

 

La respuesta solidaria de la sociedad no se hizo esperar y las donaciones realizadas por los canales digitales se multiplicaron, logrando compensar la menor cantidad de aportes presenciales. El resultado, entonces, nos llena de satisfacción y esperanza porque, entre otras cosas, pone nuevamente de manifiesto la solidaridad de los argentinos, que saben responder con generosidad cuando se los convoca para poner el hombro frente a una emergencia. Esta constatación adquiere especial relevancia en los tiempos que vivimos, donde realmente necesitamos trabajar unidos para superar las enormes dificultades que transitamos, hasta que recuperemos nuestro ritmo de vida “más normal”.

 

El resultado de la Colecta, también, nos honra como organización, porque demuestra el grado de confianza y respaldo que la sociedad nos sigue brindando, para llevar adelante nuestra tarea de servicio hacia los más necesitados. Estamos muy agradecidos por este apoyo, que nos anima a seguir adelante y a renovar nuestro compromiso de trabajar decididamente para lograr juntos una sociedad con igualdad de oportunidades para todos.

 

Agradecimiento

 

Desde Cáritas Argentina queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a quienes hicieron posible este resultado. Por un lado, a los voluntarios que, asumiendo los desafíos de la emergencia y sin desatender la ayuda alimentaria y la atención de los más vulnerables, se esforzaron con empeño y creatividad para llevar adelante esta histórica Colecta con tanto entusiasmo.

 

Agradecemos también a los donantes que acompañan nuestra misión: personas particulares, pymes, instituciones, empresas y negocios de barrio, que generosamente hicieron su aporte en la medida de sus posibilidades, en una situación muy difícil también para su economía. Junto a ellos, agradecemos a las empresas que donaron distintos servicios muy valiosos, que de otra manera no hubiéramos podido costear: medios de comunicación, agencias de publicidad, compañías de logística y transporte, profesionales particulares, que potenciaron enormemente el trabajo realizado.

 

El destino de lo recaudado

 

Tal como se informa periódicamente, el dinero recaudado se destina al sostenimiento de programas de ayuda inmediata y de promoción humana que Cáritas desarrolla durante todo el año, relacionados con microemprendimientos productivos y de autoconsumo, capacitación laboral, planes de inclusión educativa, abordaje pastoral y comunitario de las adicciones, cuidado de la primera infancia, formación en ciudadanía, centros comunitarios de atención integral, jardines maternales, entre otros.

 

Estas iniciativas se llevan adelante en centenares de comunidades de todo el país, desde las metropolitanas más grandes hasta las rurales más pequeñas, buscando brindar oportunidades de inclusión a través del propio desarrollo personal y comunitario de los participantes.

 

A estos programas se suman las acciones de ayuda inmediata desplegadas en todo el país, para dar respuesta a las necesidades urgentes planteadas por la emergencia sanitaria. Desde el comienzo de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio Cáritas ha concentrado sus esfuerzos en torno a tres ejes: alimentación, ingresos familiares y cuidados sanitarios, llegando a entregar alimentos y kits de higiene a más de 2.200.000 personas, a través de centenares de voluntarios apoyados por equipos técnicos que coordinan permanentemente las tareas.

 

En ese contexto, la colaboración recibida se convierte en un aporte invalorable, tanto para las urgencias del presente, como para poder sostener el trabajo durante "el día después" de la pandemia, en el futuro cercano. Porque, cuando pase la emergencia, se normalice lentamente el ritmo de vida y se vayan retirando los dispositivos de ayuda inmediata de los barrios más humildes, allí seguirá estando Cáritas para acompañar a las familias más perjudicadas, brindando contención, ayuda material y acompañamiento espiritual.

  

Por tales motivos, Cáritas reitera su agradecimiento a toda la sociedad e invita a seguir colaborando durante todo el año, para transformar juntos este doloroso presente en un futuro lleno de esperanza para tantos hermanos que sufren: www.caritas.org.ar/sumate 0810-222-74827 

 

“Tu generosidad multiplica la esperanza” 

 

 

El Área de Educación de Cáritas está tejiendo redes de

contención integral en todo el país con el fin de brindar respuestas

a las nuevas necesidades de los más vulnerables

Plan de Inclusión Educativa Emaús

en tiempos de Pandemia

 

Las actuales condiciones de emergencia sanitaria golpearon fuertemente la vida cotidiana de los sectores más vulnerables de nuestro país, limitando u obstaculizando aún más el ejercicio de sus derechos. Esta realidad se manifiesta claramente en el acceso a la educación, donde la desigualdad de oportunidades se combina con la ausencia de condiciones materiales adecuadas y con la precariedad de las herramientas de tecnología digital.

 

El Área de Educación de Cáritas Argentina, realizó un relevamiento de necesidades de las familias, surgidas en el contexto de la emergencia sanitaria, cuyos resultados mostraron que el 84,1% presenta dificultades en la conectividad, lo cual limita el acceso de los niños, niñas y adolescentes a las tareas escolares virtuales y al sistema educativo; el 75% se ve con dificultades para obtener vestimenta; el 70,5% tiene grandes dificultades para acceder a la compra de insumos básicos de higiene y bioseguridad; el 52,3% presentaban dificultades para poder adquirir tapabocas y el 40,9% del universo encuestado afirma, además, convivir con otras problemáticas, tales como consumo o abuso de sustancias y violencia familiar, entre otros.

 

Con estos datos, se buscaron diversas maneras de hacer frente a la gran cantidad de demandas, tanto mediante la articulación con organismos estatales, municipales y organizaciones de la sociedad civil, como con actividades puntuales realizadas desde los equipos de trabajo del Plan de Inclusión Educativa Emaús de Cáritas, conformados por los asistentes técnicos locales, promotores socioeducativos, becados terciarios y universitarios, adultos de las familias becadas, voluntarios, mochileros (jóvenes animadores de espacios educativos), referentes comunitarios y de las Cáritas Diocesanas y el Equipo Nacional de Educación.

 

El acceso a la educación es un derecho

 

Uno de los primeros desafíos frente a la cuarentena fue el de adaptar los procesos y metodologías para darle continuidad al trabajo. Había que resignificar la tarea de cada uno de los actores del Emaús. De la comunicación cotidiana y reuniones virtuales fueron surgiendo las ideas y, como primer paso, se intensificó la comunicación y el mutuo acompañamiento, fortaleciendo así el compromiso personal con el programa y con las comunidades en donde se trabaja.

 

Paralelamente, desde el Equipo de Educación de Cáritas se fueron animando numerosas propuestas y temáticas, realizadas en una verdadera construcción colectiva junto a técnicos del Plan Emaús y referentes del programa Primera Infancia, que tuvieron amplia aceptación y se difundieron rápidamente en las comunidades.

 

Una de estas propuestas, muy valorada, fue el servicio de apoyo escolar virtual, que tuvo inmediata demanda por parte de las familias, donde muchos adultos poseen dificultades para colaborar con las tareas escolares de sus hijos. Los becados del Emaús son los protagonistas de este servicio para niños y adolescentes, que incluye actividades recreativas para acompañarlos y contenerlos en estos momentos.

 

Asimismo, los referentes locales, junto a sus equipos, elaboraron materiales con actividades para distintas edades, juegos, desafíos familiares para compartir por WhatsApp y videos caseros con consignas específicas que fueron circulando por cada grupo. En muchos lugares se pudo entregar estas herramientas en papel impreso junto con las meriendas, y en otros también se entregaron kits artísticos con materiales de librería (como témperas, pinceles, hojas de colores, plastilinas, etc.)

 

Incorporar canales de comunicación no presenciales fue todo un desafío, pero quedaba aún la dificultad de las familias que no tienen acceso a dispositivos o conexión a Internet. Frente a esta situación, desde Cáritas Nacional se logró articular con el Ministerio de Educación el envío de los cuadernillos “Seguimos Educando” a los espacios educativos, para subsanar parcialmente esta limitación.

 

Un acompañamiento integral  para los más vulnerables

 

Desde el Plan Emaús se han realizado también múltiples acciones que trascienden el ámbito meramente educativo, con el fin de brindar un acompañamiento integral a las familias, especialmente en aquellas comunidades donde la emergencia ha impactado con mayor profundidad.

 

En ese sentido, se colaboró en la gestión de los subsidios nacionales (Ingreso Familiar de Emergencia y tarjeta AlimentAR) para los más desprotegidos, se trabajó en articulación con instituciones y organismos para la entrega de insumos médicos y de higiene, se gestionó la distribución de los cuadernillos educativos y los kits artísticos, junto a otras propuestas lúdicas brindadas por los animadores de los espacios.

 

De igual manera, en el marco del convenio de meriendas reforzadas realizado con el Ministerio de Desarrollo Social, se reorganizó la entrega de alimentos mediante bolsones o sistemas de viandas, brindadas en los espacios del Plan Emaús o mediante visitas domiciliarias realizadas por voluntarios.

 

Por su parte, los jóvenes, referentes, becados y asistentes locales de las distintas diócesis del país organizaron numerosas acciones para la prevención del Covid-19. Para ese fin, se organizaron campañas para la difusión y concientización de medidas sanitarias, se entregaron kits básicos de higiene (alcohol, alcohol en gel, jabón, lavandina, etc.) y se confeccionaron y entregaron numerosos tapabocas.

 

El Plan Emaús en números

 

En la actualidad, las acciones del Plan Emaús se desarrollan en 186 espacios educativos, bajo la coordinación de 45 asistentes técnicos locales. Dichos espacios, cuentan con 132 promotores socio educativos que llevan adelante un trabajo psicosocial y pedagógico con la población en edad escolar.

 

Como parte de este servicio integral, a través de un convenio realizado con el Ministerio de Desarrollo Social, se brindan 15.565 meriendas reforzadas en 131 espacios educativos. La elaboración de las mismas, está a cargo de 1.048 mujeres de la comunidad, que colaboran voluntariamente en estos espacios.

 

El Plan Emaús facilita también el acceso al sistema educativo a través de Becas Familiares, que incluyen a 1.211 niñas, niños y adolescentes, al tiempo que acompaña la trayectoria educativa de nivel universitario y terciario con becas otorgadas a 919 jóvenes de toda la República Argentina.

 

Se puede destacar que, durante este tiempo de pandemia, se incorporaron al Emaús 807 voluntarios o colaboradores externos (vecinos, docentes jubilados, jóvenes, médicos y sanitaristas, entre otros) que trabajan en forma conjunta con los equipos territoriales, sumando su esfuerzo, conocimiento y experiencia ante los nuevos desafíos. Las acciones, que se van articulando con las parroquias, los comités barriales y los organismos educativos y sanitarios, van constituyendo así una gran red de contención social, atenta a las necesidades y urgencias de las comunidades.

 

Sembrando para la resiliencia de las comunidades

 

En este tiempo de incertidumbres y escenarios complejos, la presencia, el acompañamiento, la contención y la asistencia de las familias constituyen pilares fundamentales para que las personas puedan atravesar estas situaciones. La vocación de servicio y el altruismo de las personas posibilitan la resiliencia de las comunidades ante situaciones que desestabilizan y sacuden la vida cotidiana.

 

En esa línea, los espacios educativos del Plan Emaús de Cáritas ofrecen un enorme abanico de posibilidades para niños, jóvenes, familias y hasta barrios enteros. Las actividades compartidas, los talleres de capacitación, el acompañamiento escolar, los espacios de meriendas, de juegos y festejos, entre otros, generan en la comunidad un fuerte sentido de pertenencia y una gran red de contención. Su valor es irreemplazable y por eso, sea cual fuere la situación que nos toque atravesar, debemos sostenerlos y profundizarlos.

 

 

 

Nuestra labor a lo largo del país: Cáritas Cruz del Eje (Córdoba),

San Juan y Puerto Iguazú (Misiones) describen cómo han adaptado

su trabajo en el actual contexto de pandemia

Región Centro, Cuyo y NEA

Distintas realidades, un mismo compromiso

 

Nuestro país se destaca por poseer extensas regiones con características climáticas, geográficas y sociales diferentes entre sí. Cada una sobrelleva, como puede, el impacto de esta pandemia que, en muchos casos, no hace más que profundizar una dolorosa crisis ya existente. En el Boletín Huellas de Esperanza de julio conocimos la difícil labor que las Cáritas de la Patagonia llevan adelante en la región más duramente castigada en el invierno.

 

Hoy vamos a conocer el trabajo que Cáritas está realizando en otras tres regiones del país: conversamos con Cáritas Cruz del Eje (Córdoba, Región Centro); Cáritas San Juan (Región Cuyo) y Cáritas Puerto Iguazú (Misiones, Región Noreste-NEA), que nos comparten de qué manera se organizan junto a sus parroquias y voluntarios para llevar alivio y asistencia a las familias más necesitadas de sus diócesis.

 

“El covid-19 nos atravesó por completo, sumándose a una situación ya crítica de 40 años de pobreza y exclusión, desde que el tren se fue y muchos pueblos quedaron aislados y empobrecidos”, describen en Cáritas Cruz del Eje. Desde la tierra de las Cataratas, Cáritas Iguazú enfatiza: “la pandemia nos golpeó de manera agresiva y violenta; una ciudad cuyo mayor ingreso es el turismo, la hotelería y la gastronomía, hoy se encuentra paralizada en un 85 por ciento, sumado al cierre total de fronteras”.

 

Más allá de las particularidades de cada provincia y región, todas coinciden en que el porcentaje de asistencia se multiplicó fuertemente desde el inicio de la pandemia. En Cáritas San Juan estiman que la demanda creció más del 50 por ciento; trabajan con 27 comedores y merenderos y 46 parroquias, de las cuales 40 tienen su equipo de Cáritas parroquial.

 

Cáritas Cruz del Eje afirma que “la necesidad de asistencia se duplicó en las 28 Cáritas parroquiales y los 22 comedores” y Cáritas Iguazú explica que “en algunas zonas se triplicó y cuadruplicó el presupuesto para la asistencia alimentaria a más de 1050 familias, con bolsines de alimentos y artículos de limpieza de primera necesidad, además de llegar con la merienda a más de 7600 niños que concurren a nuestros 134 merenderos”.

 

Organizarse en plena pandemia

 

Con la irrupción del aislamiento social obligatorio por la cuarentena, una de las claves que facilitaron la organización del trabajo fue el conocimiento previo de la realidad en cada comunidad. “Estar en contacto permanente con las Cáritas parroquiales desde antes de la pandemia –describe Cáritas Iguazú- permitió tener un mapeo de cómo estaba la diócesis en ese momento y llegar más rápidamente con la ayuda a las familias. Gracias a la buena organización de las Cáritas parroquiales, pudimos mantener los merenderos funcionando, respetando los protocolos vigentes y preparando la leche para entregar a las familias”.

 

Un escenario tan dramático obligó a las Cáritas a actuar estratégicamente, sumado al desafío de proteger a la población de riesgo –dentro y fuera de la organización- sin descuidar la enorme tarea que tenían por delante. “Nuestro equipo de trabajo se redujo un 40 por ciento en presencia de voluntarios, ya sea por edad o por enfermedades preexistentes”, describe Cáritas San Juan, por eso, “la pandemia nos impulsó a sumar nuevos voluntarios en las distintas áreas de trabajo. Conformamos el Área Joven y firmamos un convenio con Scouts y Acción Católica Argentina (ACA) de San Juan, para llevar adelante una convocatoria de voluntariado”.

 

Mientras tanto, desde sus hogares, nuestros mayores encontraron la manera de mantenerse activos y seguir brindando su amor a los más necesitados: “las voluntarias que tienen que permanecer en casa por su edad –explica Cáritas Cruz del Eje- colaboran tejiendo y cosiendo, preparando frases, recetas de cocina y oraciones, que luego son entregadas a las familias. También están confeccionando ropa quirúrgica y barbijos para el personal de hospitales y demás dependencias que lo necesiten”.

 

Donantes y voluntarios: pilares fundamentales

 

La solidaridad emerge con fuerza en los momentos más dramáticos y la dolorosa realidad actual lo confirma una vez más. “A medida que aumentaban las necesidades, también crecieron las donaciones particulares en los planos diocesano y parroquial”, destaca Cáritas San Juan. “Establecimos contacto con empresas que donaron 300 colchones y almohadas, 400 juegos de sábanas y 400 frazadas, además de Senadores Nacionales, que donaron 300 mil pesos destinados a Ayuda Inmediata. Con todo esto, sumado a los envíos que recibimos de Cáritas Argentina, pudimos acompañar a todas las parroquias”.

 

Además del aporte esencial de los donantes, también es invalorable el enorme compromiso desplegado por el voluntariado a lo largo de todo el país. En este sentido, Cáritas Cruz del Eje destaca: “animados por nuestro Obispo, Monseñor Araya, se sumaron especialmente a la tarea los jóvenes, tanto sacerdotes como voluntarios, que están presentes en cada comunidad con acciones concretas: acompañar a los ancianos, a los familiares de personas privadas de su libertad en el Penal de Cruz del Eje, a personas de riesgo”.

 

Consecuencias de la crisis y el encierro prolongado

 

Atentos al impacto anímico que implica esta situación inédita, Cáritas San Juan y el Colegio de Psicólogos lanzaron “una campaña de asistencia a personas afectadas emocionalmente por la pandemia: ya recibimos 400 consultas y derivaciones” y agregan que “con Desarrollo Humano de San Juan firmamos un convenio de Voluntariado Social San Juan, para asistir en situaciones de riesgo, en articulación con Cruz Roja y Scouts”. De igual modo, el área de Ecosol de Cáritas Cruz del Eje “continúa con los proyectos de Economía Social y Solidaria, junto a las mujeres tejedoras, víctimas de violencia de género, único sostén de sus familias”.

 

Cáritas es amor en obras. A lo largo y ancho de todo el país, nos une y define un mismo compromiso: ayudar a transformar la realidad de las comunidades más desprotegidas, por eso, “esta insostenible situación empuja a todo el voluntariado de Cáritas a seguir buscando y creando alternativas, para fortalecer la trama de cuidar y abrazar la vida de los más vulnerables”, expresa Cáritas Iguazú. “Fortalecidos en la oración y en la esperanza”, finaliza Cáritas Cruz del Eje, “confiamos en superar juntos estos tiempos difíciles, a imitación del Santo Cura Brochero, que no dejó paraje sin recorrer. Vamos caminando junto a nuestros pueblos y que María de Luján nos siga guiando”. Que así sea.

 

 

 

Desde el comienzo de la cuarentena Cáritas multiplicó sus servicios

y está presente en los barrios acompañando a las familias más desprotegidas.

Ayuda alimentaria para más

de 2.200.000 personas

 

Desde el comienzo de la pandemia Cáritas Argentina ha entregado alimentos y kits sanitarios a más de 2.200.000 personas, incrementando notablemente la asistencia alimentaria que ofrece a las comunidades necesitadas de todo el país.

 

Junto con esta ayuda material, los voluntarios de Cáritas están brindando un destacable servicio de contención humana y acompañamiento espiritual a las familias, lo cual resulta muy necesario en este contexto donde la prolongación del aislamiento y el distanciamiento social están teniendo un profundo impacto psicológico y económico en nuestra sociedad.

 

El drama de la desigualdad

 

La emergencia por la pandemia puso de manifiesto –entre otras cosas- una gigantesca desigualdad social que, pese a estar invisibilizada, existe desde hace tiempo y se agudizó dramáticamente al restringirse preventivamente la movilidad territorial. Esta desigualdad se manifiesta de múltiples maneras:

 

- En muchas barriadas es imposible guardar el distanciamiento (y mucho menos el aislamiento, llegado el caso) por las condiciones de hacinamiento en las que se vive.

 

- Es muy difícil cumplir normas de prevención elementales cuando no hay servicios básicos como el agua para la higiene, las cloacas y desagües o servicios de gas, imprescindibles para no enfermar en invierno.

 

- Muchísimas familias que subsistían económicamente gracias a trabajos por jornales, oficios y changas, economía informal, reciclado de residuos, etc. quedaron de pronto sin medios para comprar siquiera lo imprescindible para el día a día.

 

- Las familias y personas que viven en la indigencia o en situación de calle quedaron aislados y abandonados a su suerte. Sin peatones que puedan ayudarlos con algún moneda y sin comercios que les brinden algo para comer.

 

Esta desigualdad abarca todo el espectro de la vida cotidiana, desde el acceso a la salud hasta la conectividad de los niños para permanecer integrados en el sistema educativo.

 

La complejidad de la realidad económica, además, comenzó a escalar hasta los sectores que nunca estuvieron excluidos: pequeños comerciantes, emprendedores, profesionales, cuentapropistas. Familias que siempre generaron sus  recursos y que ahora deben cerrar sus locales, vender bienes conseguidos con esfuerzo y pensar cómo levantar las deudas de un emprendimiento que estuvo parado.

 

Es doloroso ver cómo está creciendo una nueva realidad: la de las familias de barrios urbanos que tiene que salir a pedir ayuda o comida por primera vez. Y que no saben cómo hacerlo.

 

La respuesta ante la emergencia

 

El principal desafío de Cáritas es llevar asistencia, esperanza y oportunidades, brindando ayuda material y acompañamiento espiritual. Por eso, desde el comienzo de la emergencia, se trabajó en torno a tres ejes estratégicos, con el fin de proteger y contener a los sectores más expuestos de nuestra sociedad:

 

- Eje alimentario: fortalecer los servicios alimentarios y la asistencia de calle, reforzando la ayuda brindada a través de comedores, merenderos y puestos móviles en la calle. Paralelamente multiplicaron la entrega de bolsones, viandas y kits de higiene.

 

- Eje sanitario: apoyar a los sistemas de salud, creando y fortaleciendo dispositivos no hospitalarios de aislamiento para los más vulnerables.

 

- Eje ingresos familiares: facilitar el acceso a las ayudas del Estado, y procurar la reactivación local de las actividades laborales.

 

Simultáneamente, se diseñaron e implementaron distintas campañas con fines diversos: recaudar fondos, adquirir artículos de primera necesidad y productos de prevención sanitaria, armar bolsones y viandas para las familias, etc.; y se formularon convocatorias a voluntarios de todo el país.

 

Toda la estructura territorial de Cáritas se ha movilizado a través de sus 32.000 voluntarios y el trabajo pudo sostenerse gracias a la ayuda de miles de personas que, generosamente, han realizado distintos tipos de donaciones en las medidas de sus posibilidades.

 

El resultado de este gigantesco esfuerzo es notable, haciendo posible la entrega de alimentos y kits sanitarios a más de 2.200.000 personas en situación de vulnerabilidad.

 

Llamado de Cáritas

 

La situación que estamos viviendo los argentinos es realmente dramática y se agrava por la incertidumbre de los días por venir. La realidad que estamos transitando cambiará lo que hemos conocido hasta ahora.

 

El Papa Francisco decía que, en esta emergencia, “nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente”.

 

Con este espíritu, Cáritas continúa redoblando esfuerzos y hace un llamado a la esperanza y a la generosidad de todos los argentinos para que sigan colaborando con los que más sufren.

 

Sin salir de casa, se puede colaborar on line en nuestra página

https://www.caritas.org.ar/emergencia


O bien, a través de la cuenta bancaria habilitada para tal fin:

Cuenta Corriente Banco Nación Nº 35869/51

Sucursal Plaza de Mayo 0085

CBU 01105995-20000035869519